las mujeres quieren hombres no "niñitas"


De naxos.com
Las mujeres se sienten atraídas a los hombres. 

Simple y sencillo.
No se sienten atraídas a hombres que se comportan como niñitas. Las mujeres desean hombres tener hombres que sean líderes, no desean tener a su lado a hombres que dejan en otras personas en control de sus propias vidas, y mucho menos no quieren a hombres que dependan al 100% de las mujeres como si fueran su mamá.
Las mujeres quieren en primer lugar un hombre como amante, no un niño para guiar, criar, educar y motivar.
Las mujeres quieren a un hombre que las guíe, que tome responsabilidades, que cumpla su palabra, que asuma riesgos, que sea aventurero y emprendedor y que las lleve por una emocionante aventura, llena de muchas emociones y sensaciones diversas.
Si una mujer descubre que tu eres inmóvil, que no te mueve nada, que dependes de aprobación, será cuestión de días para que decida que tú no eres lo que ella desea y que te comunique de la manera más adornada posible (para que no sufras).
Está claro que hoy día las mujeres han tomado las riendas de sus vidas, de sus profesiones, de su sexualidad, de su diversión. Ya no son como tu abuelita o como mi abuelita, ellas no pudieron estudiar, si trabajaron fueron secretarias, sin mayor poder o liderazgo, tuvieron una gran fuerza (como es propio de las mujeres), pero la sociedad no les dio las oportunidades para convertir su fuerza el libertad y en liderazgo.
Hoy día las cosas son diferentes, las mujeres han ganado muchos espacios, en empresas, en política, con su sexualidad, con su libertad. Aún no son los espacios suficientes, aún existen muchas barreras en ellas y en nosotros los hombres. Sin embargo nosotros los hombres nos hemos quedado aterrados con la emancipación femenina, y hoy día nos enfrentamos a una verdadera crisis de la masculinidad como la habíamos venido entendiendo y como la heredamos de nuestros padres. Ellos tenían a una mujer que cocinaba, lavaba, planchaba y tenía una serie de deberes conyugales, y que fácilmente podía dedicarse de tiempo completo a cuidar los hijos, asear la casa y tenerle la comida calientica a sus maridos.
Hoy eso no es así, muchas mujeres desean tener espacios para su desarrollo profesional, desean aplazar la decisión de tener hijos, desean tener cargos gerenciales en las empresas, no quieren casarse para ponerse a cocinar, lavar y planchar. No son sumisas, de hecho son muy emprendedoras, presentan rasgos intensos de liderazgo y son muy pero muy competitivas.
¿Cómo se ha configurado entonces la realidad masculina ante estos cambios culturales y sociales? Pues hemos reaccionado con temor, miedo, las mujeres líderes y competitivas (mujeres alfa) hacen que la gran mayoría de hombres salga corriendo, ante la independencia emocional y económica de las mujeres reaccionamos con un regreso a la cueva del machismo, donde desearíamos en nuestros sueños que la cultura volviera a los años 40 y tener a una mujer segura en la casita donde no tenemos de nada que preocuparnos. Cuando un hombre sabe que una mujer gana más dinero que él entonces se retira temeroso y busca una mujer menos “exitosa” porque es tan poco el liderazgo que tenemos que nos asusta no tener los argumentos para ser un líder en la relación de pareja.
Incluso estamos en crisis porque no sabemos cómo conquistar a una mujer, porque ahora ellas aparecen más seguras, más libres, más abiertamente sexuales, y eso resulta tremendamente perturbador para nuestras mentes, es como si no supiéramos cómo descifrar su mente, cuando las cosas en realidad, aunque se hayan vestido de otra apariencia siguen en lo básico siendo iguales. La cultura aún no cambia nuestros cerebros, nuestras motivaciones primarias, nuestros instintos apremiantes, sólo se ha disfrazado y se ha puesto la máscara de la cultura postmoderna.
Lamentablemente me encuentro con mujeres que les han perdido el respeto a los hombres, incluso la admiración. Y eso me parece grave. Muchos se dedican a estudiar seducción, pero no han implementado habilidades de liderazgo, de emprendimiento, de control, de voluntad sobre su vida, sus proyectos. Al final terminaré con algo que da una prueba sobre mi punto, mucho perder tiempo en rutinas, y poca capacidad de liderazgo.
¿Por qué los hombres no lideran? Creo que hay varios fenómenos:
1. Están muy emocionados en una nueva relación o cita y se olvidan de liderar: Es muy fácil verse atrapado por la emoción que genera encontrar una mujer y salir con ella o tener una relación formal, entonces los hombres proceden a dejar las decisiones en manos de la mujer, a poner la agenda 100% dedicada a verse con ella, descuidan proyectos, descuidan su propia vida, incluso aplazan cosas urgentes o importantes por destinar espacios, sacrificando estudios, planes, trabajos, familia, todo.
Hay algo interesante y atractivo en las mujeres: lideran sin darse cuenta, así que si te descuidas terminarás volviéndote su mensajero, celador, acudiente y patrocinador. Y no es que ellas lo hagan con mala intención, lo que pasa es que si estás disponible y pareciera que no tienes nada interesante que hacer y que no tienes iniciativa pues ella si lo tiene, tiene cosas que hacer y el cargo de asistente personal está vacante para ti.
Algunos hombres incluso hacen cosas que odian y detestan, sólo por complacer. Entre más espacio cedes más difícil es luego recuperarlo. Y encuentro a muchos hombres sometidos a una mujer, y a esas mismas mujeres insatisfechas porque sus hombres son unos serviles y no tienen carácter. Y sí, las mujeres se dan cuenta cuando nos falta liderazgo, y eso las decepciona tremendamente.
La solución para esto es que entiendas algo: las relaciones no son una competencia, pero tampoco son para que dejes de emprender tus proyectos y para que tengas una vida y a través de esa vida interesante y activa que desarrolles puedas atraer a esa mujer que te gusta. Es decir, no te dejes llevar a su vida dejando la tuya a un lado, sino que mantén tu vida, tus planes, respeta y apoya los de ella, pero siempre mantén la autonomía. No dejes que conseguir novia se convierta en un momento de desocupación, donde no haces nada sino verte y salir con ella. Igualmente ten la iniciativa de proponer planes de salidas, encuentros en sitios interesantes, arma una vida de pareja donde tú tengas ideas, y donde tú propongas.
2. Miedo de perder si tomas la iniciativa: A muchos hombres los sorprende que una mujer los encuentre atractivos, entonces proceden a cuidar a esa mujer (por temor a perder esa clase de “suerte” que han conseguido), así que renuncian a ellos mismos con tal de que ella no se disguste ni se moleste. Desean (de buena fe) hacer todo correctamente con el fin de no estropear las cosas, y eso implica dejar que ella tome las riendas.
3. No saben cómo liderar: Para algunos es un completo complique saber cómo ejercer el liderazgo en una relación, o con una mujer, tienen miedo de ser rechazados, de mostrarse machistas o cosas por el estilo.
Ante esto la pregunta obligada para este post es ¿Cómo liderar?
Pues bien, el primer paso del liderazgo es tener dominio sobre uno mismo, es tomar control sobre la propia vida, emprender planes, proyectos y metas y sobre todo cumplirlos con disciplina y con fidelidad a uno mismo. Si uno está acostumbrado a ponerse metas y cumplirlas podrá pedírselo a otras personas. Igualmente deberás respetarte a ti mismo, y creérte a ti mismo, en la medida en que lo hagas podrás ganarte la confianza de otros, que otros vayan para donde tú les dices, que crean en tus ideas y en tus proyectos.
Muchos hombres ni siquiera se respetan a ellos mismos, porque en el pasado se han traicionado a ellos mismos, han hecho cosas que no querían hacer y han dejado de cumplir sus metas. Esos hombres se muestran totalmente inseguros a la hora de proponer algo, de sugerir un plan de acción, y las otras personas lo notan y no les cumplen, los dejan tirados, les aplazan citas, se les escabullen, les siguen la cuerda pero no concretan nada. Y eso pasa con las mujeres, el liderazgo en una relación comienza cuando tu la invitas al lugar que tú deseas, a la hora que tú se lo propones, empieza cuando tu le propones que tengan una relación. He visto muchos casos de hombres que consiguen novia por un par de horas, y luego su “supuesta” novia se les pierde, no les contesta el teléfono y se va. Eso se llama falta de liderazgo. A muchos de ellos les he preguntado qué pasó y me responden “tenía miedo de que ella se fuera” y justamente eso pasó, ni ellos mismos se creyeron el cuento que echaron, y por supuesto, ellas tampoco.
Bueno, y esto va más allá del tema de buscar aprobación o no, va a que ni siquiera te preocupe el tema. Va a un nivel de conciencia donde ni lo primero ni lo más importante en tu vida es la seducción, sino tu vida misma, los momentos en que respiras, en que puedes ver, en que sientes esa conciencia de ser tú mismo, esos momentos donde sin ni siquiera proponértelo resultas hablando de ti mismo y resulta que los demás descubren que eres carismático, y que lo que tú haces en realidad lo cumples, que eres fiel a tus principios, que no los entregas fácilmente y que eres congruente con la imagen que muestras, que no eres un engaño, como muchos que andan por ahí prometiendo lo que no practican.
Algunas cosas breves para mostrar ese liderazgo:
1. Lee libros sobre liderazgo, inspírate en famosos de la historia que lo han logrado, algunas biografías de Alejandro Magno, de Napoleón, de Julio César te podrían ayudar.
2. Investiga en Internet sobre qué es el liderazgo.
3. No siempre pidas el favor, aunque es de buena educación con las personas que quieres, tienes que saber que cuando ninguna publicidad en el mundo te pide el favor de que compres o uses algo. ¿Acaso has visto un comercial que diga “por favor toma Coca-Cola? El liderazgo requiere del principio de autoridad, y este se expresa verbalmente con la convicción absoluta de que lo que dices se puede hacer. No andes pidiendo permiso para querer lo que necesitas.
3. Aclara tu voz siempre antes de hablar. Nunca pidas algo con voz suave, con voz de niño, pídela con voz clara, con tono de voz, sino lo que dices será incongruente con la forma en que lo dices.
4. Trabaja en prioridades y metas con tu vida.
5. Promete y cumple, si quedas de llamar pues llama, si quedas de ir pues asiste, si quedas de buscar pues busca. Tómate tu tiempo si deseas crear anticipación (que ella se pregunte a sí misma si de verdad lo harás porque quizá tardas un poco) pero hazlo.
6. Estudia gestos de lenguaje verbal que demuestren liderazgo y confianza. Saca las manos de los bolsillos, gesticula con seguridad, no temas mover las manos.
7. Lidera, lidera y lidera. Practica con las personas que tienes cerca, con tus amigos, colegas, toma la iniciativa, sé más participativo en trabajos en grupo, invítalos a lugares que tu desees.
8. Crea el discurso de tu propia vida. Si yo te pidiera que te vendieras y cuentes tu vida buscando que las personas te escuchen y se sientan impactadas, ¿qué contarías de ti? ¿Cómo lo contarías? Eso es lo que va a hacer la diferencia en tu vida, y eso es con lo que se van a encontrar las personas que te conozcan, y entre ellas las mujeres. Piensa que eres una marca y que proyectas una imagen frente a los demás, pues cultiva esa imagen contando tu historia a los demás de una forma atrayente.
De naxos.com

4 comentarios:

Marcelo Ale dijo...

¡Hola Baxcajay!
Interesante artículo.

Estoy de acuerdo en eso de que el hombre tiene que tener proyectos, tratar de ser un líder, particularmente, de su propia vida.

Cuando dices que las mujeres quieren a un hombre que las guíe, opino que esa característica, esa faceta, corresponde ser desarrollada por su padre. Quizás si no lo fue, es por ello que buscan que otro hombre las guíe.

Buscar recuperar en otro hombre la relación con su padre, o hacerlo una continuidad, es problemático.

Espero que mis comentarios sean de utilidad.

Saludos, Marcelo Ale.

alberto dijo...

si yo creo que una mujer necesito que su padre le diera educacion para ser una dama sin limites no la clasica doncella que sale igualita a su madre con baja autoestima que si no es por el marido no puede salir adelante no son ellas mismas para que una mujer sea la esposa de un lider necesita ser luchista emprendedora no vivir bajo las ordenes del hombre ya se acabaron los tiempos de esposas sufridas y no es bueno para ellas ni para ellos

Anónimo dijo...

Leyendo esto si ya se que me tengo que suicidar

Daniel Flores dijo...

Estuvo duro hermano ese rollo, pero comparto y agrego que el tema es para ambos géneros asi que a superarse siempre.